Después del cruce, la realidad más allá de la frontera (Documental)


El tráfico ilícito de migrantes y las actividades conexas se cobran muchas vidas y reportan ganancias de miles de millones de dólares a los delincuentes. También fomentan la corrupción mediante el soborno de funcionarios y estimulan la delincuencia organizada en los países de origen, tránsito o destino durante el proceso de contrabando. Los datos probatorios disponibles sugieren que, dada la creciente interdependencia de la economía mundial, la participación de grupos delictivos en esta actividad también va en aumento.


Los migrantes objeto de tráfico ilícito suelen ser víctimas de violaciones graves de los derechos humanos. Aunque inicialmente tal vez han consentido en ser contrabandeados a otro país, en cualquier momento el viaje puede tomar un cariz en modo alguno consensual. Durante el viaje mismo, los migrantes pueden ser hacinados en espacios excepcionalmente pequeños en camiones o embarcaciones frágiles para que los contrabandistas puedan aumentar al máximo su "carga". Durante la travesía, los migrantes pueden ser violados, golpeados o abandonados adrede para que perezcan en el desierto. Cuando llegan a su destino, muchos migrantes (o sus familias) se convierten en víctimas de extorsiones o de servidumbre por deudas. En este último caso, los migrantes pueden ser obligados a pagar sumas exorbitantes de dinero, casi imposibles de solventar, a los delincuentes por temor a la violencia o la deportación por las autoridades, que pueden convertirlos en víctimas de la trata de personas.


Los efectos se sienten en todos los países afectados por el tráfico ilícito de migrantes. En los países de origen, las familias se endeudan para pagar el precio del contrabando, sin ninguna garantía de que su inversión ha de resultar rentable. Peor aún, pueden verse privadas de noticias de sus familiares desaparecidos, sin saber de su destino y si están muertos o vivos o en la cárcel o si han sido víctimas de la trata de personas. En los países de tránsito, los migrantes objeto de tráfico ilícito pueden quedar abandonados, con recursos limitados para continuar el viaje, o ser engañados por los contrabandistas. Esta situación impone una pesada carga a los países de tránsito, especialmente porque los migrantes tienen antecedentes culturales diferentes y no pueden comprender el idioma del país. Los contrabandistas también pueden reclutar gente para sus actividades delictivas entre las comunidades locales o de migrantes, ampliando así las consecuencias criminales de sus actividades a lo largo de las rutas que frecuentan. La carga impuesta sobre los recursos de los países de destino que tratan de interceptar y procesar situaciones de tráfico ilícito de migrantes también es significativa; esta actividad delictiva puede incluso prosperar cuando los países carecen de recursos suficientes o de un régimen jurídico para responder adecuadamente frente a las situaciones de contrabando. Las comunidades de los países de destino también resultan afectadas, pues los delincuentes sacan provecho de un nuevo grupo de personas vulnerables para explotar.


Blog recuperado de:

  • UNODC Oficina de Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (2012). Delincuencia organizada transnacional. https://www.unodc.org/toc/es/crimes/migrant-smuggling.html

Documental recuperado de: 

  • Canal VPltv (2021) Después del cruce, la realidad más allá de la frontera. https://youtu.be/Ox7xGIbQz0Y

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