Los indocumentados: dos caras de la política de Estados Unidos
No todos los solicitantes de una visa de residencia tienen suerte; particularmente, es usual que quienes aspiran a una visa por razones de parentesco pasen años en una lista de espera. Aparte de la limitación numérica, las leyes y regulaciones inmigratorias forman un laberinto muy difícil de transitar con éxito, de hecho, la mayoría de las visas ofrecidas son temporales (turismo, negocios o estudios). No obstante, algunas de estas personas se quedan en el país con la visa vencida; otras pasan las fronteras sin autorización alguna. Estos dos grupos, llamados indocumentados, actualmente se estiman en unas 11.2 millones de personas y representan casi el 25% de la población nacida en el exterior.
Como su situación es irregular, tienen dificultad con el acceso a asistencia y beneficios públicos, incluyendo la educación pública o seguro médico; tienden a conseguir trabajos sub pagados, y viven con el miedo de ser descubiertos y deportados u obligados a salir del país para evitar un registro legal en su contra. Puesto que muchos inmigrantes no autorizados llegan sin su familia, y no quieren correr el riesgo de ser capturados cruzando la frontera después de visitarla, pueden pasar años sin verla.
El gobierno federal dedica cada vez más recursos, especialmente después de los ataques terroristas del 2001, a deportar indocumentados y asegurar la frontera, especialmente en el suroeste. No solo ha incrementado el número de agentes en la frontera y en el servicio de Immigration and Customs Enforcement, sino que ha construido una cerca reforzada de cientos de millas, montado cámaras de control remoto, sensores de movimiento y, desde el aire, helicópteros y drones para vigilar el área fronteriza.
La lenta recuperación de la economía había comenzado en el 2012, una recuperación que muchos consideran sería más rápida si los Estados Unidos reformaran la ley de inmigración. No sólo se deben atraer más personas con habilidades especializadas para aumentar el crecimiento, sino fomentar la inmigración estacional o para un trabajo de tiempo definido para, finalmente, resolver la situación de los millones de indocumentados.
Referencias:
Susan Berglund (2016, junio). Unauthorized immigrants: Divided political views in the United States. Scielo. http://ve.scielo.org/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1315-94962016000100003

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